lunes, 3 de febrero de 2014

Croacia, La Costa Dalmata



La costa Dálmata, en Croacia, es de esos lugares ideales para viajeros que quieren disfrutar de la belleza de la naturaleza, de la riqueza gastronómica de una región y a la vez poder tener contacto con la gente que la habita. Por suerte la invasión de los turistas y japoneses con cámara se centra casi solo en Dubrovnik, aunque desde que perteneces a la unión europea y gracias a la mejora de sus carreteras, se pueden ver muchos turistas europeos que llegan con sus coches, algunos de ellos jubilados con sus caravanas… De todas formas, aun no hay esa invasión que se ve en otras regiones europeas, aunque me atrevería a decir no tardará en ocurrir.
La joya de la costa Dálmata es la hermosa ciudad de Dubrovnik, de la que podéis leer más aquí: http://macarronlazarillo.blogspot.com/search/label/Croacia Pero nosotros nos centraremos en la parte que va de Dubrovnik hacia el Norte. Si queréis tener más informacion de otras zonas cercanas a Dubrovnik y que podéis visitar desde allí, podéis mirar este post sobre la Bahía de Kotor en Montenegro aquí: o sobre la cercana Mostar, en Bosnia, digna de dedicarle un diíta.



Saliendo desde Dubrovnik, hacia el norte la primera parada obligada es la pequeña localidad de Ston y la cercana Mali Ston. Ambas comunicadas entre sí por una muralla que sube la montaña desafiante como si de la muralla china en miniatura se tratara. Mi recomendación es llegar allí al medio día para tener la oportunidad de degustar en Mali Ston las deliciosas ostras que crían allí mismo. Por eso, seguid mi consejo de visitar primero Ston y luego Mali Ston para comer. Si lo hacéis al revés estaréis tan llenos que no habrá manera de subir a las murallas ni patearse el pueblo…  En Ston, además de subir a las murallas, podéis pasear por el pueblito. No tiene mucho pero es curioso su urbanismo. También tenéis salinas en las proximidades el pueblo. Aquí tenéis más info sobre este pueblito: http://www.croacia.net/las-murallas-de-ston-en-croacia/
En Mali Ston podréis comer ostras frescas en la terraza del restaurante "Kapetanova kuća", considerado uno de los mejores de toda la costa Dálmata. No dudéis en pedir vino local, así como arroz negro, delicioso y con abundante marisco. Cabe destacar el enclave de este pueblo y las vistas de la terraza de este restaurante, pero quizás sea mejor aun el servicio y la amabilidad de sus camareros, y por un precio bastante asequible si tenemos en cuenta la calidad de la comida. Aquí podéis ver su web por si queréis reservar: http://www.ostrea.hr/en_restorani.html
Por cierto, aprovecho para hacer un inciso sobre el tema de los pagos en Croacia. Hemos comprobado que es bastante difícil pagar con tarjeta. Llevad siempre dinero en efectivo. Muchas veces prefieren que el paguéis en euros, aunque su moneda sea la Kuna, mejor que pagar con tarjeta. Nos ha ocurrido en restaurantes, tiendas, y guest houses lo de no poder pagar con tarjeta. Así que no olvidéis el efectivo y tened siempre localizados los cajeros. Yo soy de las que prefiero sacar dinero y pagar pocos unos euros de comisión, que no es mucha, mejor que ir cargando con billetes encima y correr riesgos, pero eso es a gusto de cada uno.
Si seguís la costa hacia el Norte el próximo lugar recomendable para parar es Split. Esta ciudad tiene su origen en el palacio que el emperador Diocleciano construyo allí para sus vacaciones. Por supuesto la ciudad es mucho más grande que eso, de hecho es una de las más grandes de Croacia, pero el casco histórico prácticamente se reduce al palacio. La oferta hotelera de esta ciudad es bastante grande pero si queréis podéis encontrar guest houses muy baratas en pleno centro.
Es muy recomendable pasear por el centro, perderse en sus callejuelas y admirarse con los restos que aun se ven del palacio. Arcos, muros, el sótano… la estructura del palacio se deja entrever en cada rincón de la ciudad.  Hay algunas iglesias en antiguos templos, la catedral es el panteón de Diocleciano… Son cosas curiosas que hacen esta ciudad única. Por cierto, en la plaza de la catedral, veréis que hay un bar y todo el mundo sentado fuera en almohadillas como las de las plazas de toro. Es una plaza con mucho ambiente y puede que tengáis la suerte de disfrutar de música en directo. En esa plaza también encontrareis la oficina de turismo, por si necesitáis mapas o informacion de la ciudad.
Puede que os encontréis alguna klapa mientras paseas por sus calles. Se trata de un coro de hombre que cantan a capela, a varias voces. Vale la pena pararse a escucharlos, ponen los vellos de punta. Además suelen buscar lugares donde la acústica acompañe.
Veréis que esta ciudad es más cosmopolita y eso se traduce en mucho comercio, muchos restaurantes, bares de diseño, pero lamentablemente también precios más altos…

Una vez hayáis disfrutado de la ciudad de Split, siguiendo hacia el norte, recomiendo hacer una breve parada en un pueblito llamado Trogir. Su centro es una pequeña isla, unida a tierra por puentes, en la que destacan sus casas de piedras y callejuelas con encanto. Yo no pude irme de allí sin comprar unos pendientes tradicionales croatas, encontré que era bastante más barato allí que en Split… así que aproveché…
En Trogir debéis aparcar fuera del centro del pueblo, de la isla, hay algunos parkings que no son muy caros. Una vez dentro de la isla, aprovechad para pasear ente sus callejuelas de piedra, tomad algo en el puerto viendo lo maravillosos yates que atracan allí… Se ve en poco rato, en una hora o dos da tiempo de darle varias vueltas, es super pequeñito.
Mi recomendación para seguir hacia el norte, hacia Zadar, es que os separéis un poco de la costa y os adentréis a conocer un poquito el interior, os va a sorprender.
No muy lejos de Trogir y prácticamente en el camino a Zadar está el parque natural de Krka. Desde luego vale la pena parar y ver este parque. Es como sumergirse en una jungla de verdor y cascadas de agua. Nosotros lo organizamos de forma que nos tocara la hora de comer en el parque, así puedes pararte a comer en algún banco, a la sobra de los árboles y escuchando el ruido del agua. Dentro del parque hay bares donde comer o tomarse algo, pero son más bien caros, así que si quieres ahorrar tráete el bocata preparado ya. Si hace buen tiempo aprovechad y echad el bañador ya que está permitido bañarse. A este parque podéis echarle dos o tres horas perfectamente, vale la pena tomárselo como un punto para relajarse y disfrutar de la naturaleza.
Saliendo del parque tomad la autovía hacia el norte, camino de Zadar. Esta será nuestra última parada. El casco histórico de esta ciudad es una península no muy grande de calles rectas debido a su urbanismo romano, no intentéis entrar en coche, mejor aparcar fuera.
Seguro que allí escuchareis que según Alfred Hitchcock aquí se puede ver la mejor puesta de sol del mundo. Bueno, digamos que no es nada fea, eso ya es a gusto de cada uno… Quizas Zadar no sea como otras ciudades de la costa dálmata que guarda un encantador casto histórico de edificios bonitos, hay algunos, como las murallas, el foro romano o la iglesia impresionante Iglesia de San Donato pero lamentablemente el conjunto urbanístico en sí no conserva tanto como merecería tener una ciudad con tanta historia como esta. Estamos hablando de una ciudad con prácticamente 3000 años de historia que ha sido un importante enclave romano y que luego tuvo un rico periodo medieval… de los que quedan cosas impresionantes pero parecen pagadas en una ciudad muy retocada en el siglo XX y en ocasiones no con el mejor de los gustos.
Afortunadamente ha habido algunos añadidos nuevos, contemporáneos, a la ciudad que aunque no tienen nada que ver con lo que antes mencionaba, le dan un toque de modernidad con muy buen gusto. Me refiero al órgano marino y el panel luminoso al que algunos llaman “el saludo al sol”. El primero es un órgano junto al mar que parece simplemente una escalera pero cuando te acercas te das cuenta de que el movimiento del agua juega con el aire y con los tubos que hay por dentro y crean sonidos, música, un arrullo relajante y grave. No es necesario que haya oleaje, solo el movimiento del agua suavemente.  El panel, a pocos metros del órgano es un círculo en el suelo que se va iluminando de diferentes maneras y colores. Puedes caminar sobre el,  sentarte… Vale la pena pasar un rato dando vueltas sin sentido, sin prisa y simplemente dejándote llevar por la luz, el sonido del mar y el silencio que lo envuelve todo.
No es mala idea despedirse de la costa croata sentado en el órgano marino relajado, escuchando su música, en silencio, pensando cuantas cosas maravillosas has visto en esta tierra y cuantas otras te has dejado atrás y para las que tendrás que volver algún día..

viernes, 3 de enero de 2014

Guíame en la Bahía de Kotor, Montenegro.



Seguro que muchos habrán escuchado hablar de los fiordos noruegos en numerosas ocasiones.  Pero, ¿Sabíais que también existen fiordos en Montenegro? La bahía de Kotor es uno de esos lugares poco conocidos aun pero de una belleza que sorprende.
El hecho de estar rodeada por montañas y con solo un angosto paso al mar, hace de esta bahía un lugar que ha estado siempre apartado y protegido de saqueadores y piratas, pero ya no tanto de turistas.
Cada vez son más los cruceros que paran por unas horas en el pequeño puerto de Kotor y cada vez son más los autobuses que llegan cargados de turistas que están pasando unos días en Dubrovnik y quieren conocer las joyas cercanas de forma rápida. Si necesitas mas informacion sobre Dubrovnik entra qui: http://macarronlazarillo.blogspot.com/2013/10/guiame-en-dubrovnik.html )

Mi consejo es que si puedes permitírtelo, en vez de ir y venir en el día, te alquiles un coche desde Dubrovnik y pases una noche en Kotor a ser posible.

Si sales de Dubrovnik con coche, perfecto y si hay que alquilarlo en el aeropuerto tampoco está mal, por 5 EUR tienes a posibilidad de coger el transfer que sale continuamente desde el centro, junto al funicular,  al aeropuerto. Y el aeropuerto está ya en el camino a Montenegro. Por cierto, si llevas GPS, no busques Montenegro, quizás no venga, búscalo como Crna Gora, no te pase como a mí, que hasta que no llegue a la frontera no fui capaz de programarlo. . De todas formas no tiene perdida, es la carretera paralela a la costa hacia el sur.
Por lo general no hay ningún problema para entrar en el país si eres de la Unión Europea y con el coche tampoco, al alquilarlo solo dejas dicho que vas a salir del país con él y ya está. Otra facilidad es que la moneda en Montenegro es el Euro. Resulta raro porque es un país que no pertenece a la Unión Europea, por lo tanto imposible que forme parte de la zona Euro, pero ahí están con euros.

Como decía, el camino no tiene perdida, vas haciendo toda la línea paralela a la costa e igual una vez llegas a la bahía, la vas bordeando continuamente. El paisaje es maravilloso todo el camino, primero de montañas y árboles y luego de montañas a la orilla del mar. Agua cristalina y tranquila
 Si solo vas  a hacer una noche en Kotor, mi recomendación es que primero conozcas la bahía un poco, párate en algún pueblito, como por ejemplo Perast, un pequeño pueblito de piedra junto al mar, desde el que se ven dos islitas con sendas iglesias.
Hay un parking donde dejar el coche y vale un poco, así que podéis pasear por el pueblo, tomaros algo en alguna terraza o daros un chapuzón sin prisas.

Una vez llegues a Kotor tenéis varias posibilidades de alojamiento. Lo más económico son las “Guest Houses” o casa de huéspedes. Son pequeñas pensiones familiares o habitaciones de una casa que los dueños alquilan. Se pueden encontrar muchas en la página de booking.com. Vienen a salir por unos 25-40EUR la noche. No hay lujos, ni mucho menos, pero no están mal. Lo ideal es coger el alojamiento cerquita del casco histórico para así poder pasear una vez los turistas de los cruceros se han ido, cenar y disfrutar de la noche. El centro de Kotor está rodeado por una muralla que escala por la montaña y que acoge dentro un precioso pueblo de piedra, con iglesias ortodoxas y muchos restaurantes y terrazas en los que degustar la comida típica de la región. La oficina de informacion está en al puerta principal de entrada al casco histórico, fuera de la muralla. Es muy recomendable subir hasta la parte alta de las murallas, tendréis unas vistas maravillosas de la bahía. Las murallas fueron construidas durante el dominio veneciano de la ciudad. Vale 5 euros aunque por algún motivo nosotros pagamos menos, creo que la chica no tenía cambio o se quería largar pronto… Tened cuidado con la subida y sobre todo la bajada, hay muchas piedras sueltas y esta todo en bastante mal estado. Nosotros no fuimos capaces de subir hasta arriba del todo, nos quedamos en la primera iglesia, donde yo consideré que ya se tenía una magnifica vista de todo. Si después de haber paseado, subido a la montaña y bajado, tenéis hambre, mi recomendación es que os busquéis un restaurante con terracita y degustéis el cordero cocinado con yogurt y acompañado con un vino del país. Para el que lo prefiera, podrá encontrar pescado y arroz negro. Los precios son bastante asequibles y se puede cenar en un restaurante por 30-35 euros por pareja.

Saliendo de la bahía de Kotor, no muy lejos de allí se encuentra un pueblo muy bonito en una pequeña isla que se llama Sveti Stefan. No seré yo quien le diga a alguien que no vaya a algún sitio, lo único que diré es que yo fui y me lleve una desilusión muy grande porque solo lo pude ver desde fuera. La isla fue comprada por una empresa hotelera y es toda un hotel, así que no se puede entrar tan fácilmente. Yo no lo sabía así que mi cara de sorpresa, mi cámara en mano y demás, me delataron. Vosotros, si sois más listos decidles a los guardias de seguridad que estáis alojados allí y pasad como pedro por su casa… No se si os pedirán más datos, nombre o algo, ni idea, pero podéis probar.  

Si no podéis entrar la lástima es que tampoco es que haya allí muchas cosas que hacer… solo una playa con un chiringuito y alguna tienda, pero poca cosa, solo preparado para los turistas que salgan del hotel.
Así que, mi recomendación, si queréis ahorraros más de 40 km, quedaros por la bahía mejor. Disfrutad del pueblito, del mar, de la naturaleza y no perdáis el tiempo en ir a Sveti Stefan. Seguro que vale más la pena sentarse en una terraza y tomarse una cerveza o un vinito en Kotor. Aquí tenéis alguna info sobre la historia de esta zona http://en.wikipedia.org/wiki/Bay_of_Kotor .  Y aquí sobre la ciudad de Kotor para que podáis organizar mejor el viaje: http://www.kotor.es/

Pasadlo bien, a disfrutar y a conocer bien la gastronomía del país! Y si necesitáis algún detalle más, no dudéis en escribirme!

viernes, 22 de noviembre de 2013

Mostar y region de Herzegovina, Bosnia i Herzegovina



Este destino puede que no sea de los más conocidos desde el punto de vista turístico. A todos nos suena el nombre pero lo que se nos viene a la cabeza es bien distinto, guerras, atentados, cascos azules… Por suerte esa parte de la historia de Bosnia i Herzegovina quedo atrás. Hoy es un país que a pesar de las dificultades lucha por resurgir de sus cenizas. Su patrimonio, su riqueza cultural, su naturaleza y su gastronomía son la clave para salir del anonimato como destino turístico.
Por carretera a poco más de una hora y media desde Dubrovnik, puedes llegar a Mostar. Esta ciudad, clave en la guerra de Bosnia y famosa por su puente, recibe al visitante con decenas de puestecitos, teterías, terrazas y buen ambiente. 
La moneda es el "Marko convertible" que viene a ser como medio euro, pero seguramente no tengas problemas en pagar con euros. 

En esta ciudad se puede apreciar la mezcla cultural del país, algo que para muchos es considerado riqueza y para otros motivo de enfrentamiento, como así fue. Católicos, ortodoxos y musulmanes conviven en esta ciudad aunque es sin duda la impronta musulmana la que predomina. A veces da la sensación de estar en alguna ciudad turca. El empedrado de sus calles, los puestecillos, los objetos que se pueden comprar, los dulces típicos, todo es mas persa que europeo.
Llama la atención, como no podía ser de otra manera, el gran puente otomano, símbolo de la ciudad. Fue destruido en 1993 y reconstruido en 2004. Pero no es el único puente ni lo único a destacar. Vale la pena pasear por sus callejuelas, disfrutar del sonido del agua, del verdor, observar sus casitas de piedras, los curiosos tejados, sentarse en una terraza a tomar un té con dulces… a más de uno le sorprenderá como conviven las iglesias con las mezquitas, las campanas con las llamadas a la oración… es una ciudad de contrastes. Igual que contrastan las fachadas cuidadas, pintadas y arregladas con aquellas llenas de agujeros por los tiros en la guerra…
Sorprenden también los suvenires, donde conviven teteras hechas a mano en cobre con cascos de soldados o con bolígrafos hechos con casquillos de bala… 
Aqui teneis alguna información sobre el puente http://es.wikipedia.org/wiki/Puente_de_Mostar Y aqui podeis ver las imagenes de la destrucción en 1993. http://www.youtube.com/watch?v=sFF1v0n6VUg 

Además de pasear, se pueden visitar algunos lugares de interés, como museos, mezquitas, baños turcos… La oficina de turismo está en la calle principal, cerca del puente y ahí os pueden dar alguna informacion, no solo de la ciudad sino también de la región.

Es recomendable ir a conocer las cataratas de Kravice, a poco más de una hora. No es que este muy bien indicado el camino, hay que dirigirse hacia a  Ljubuski y luego allí echarle mucha imaginación o preguntarles a los lugareños, que entre el inglés que hablan ellos y el bosnio que habláis vosotros, veréis que diver!
Las cataratas se ven rápido, pero vale la pena dedicarle un rato de relax. Muy recomendable comer en el restaurante que hay allí junto al agua, muy económico, buen servicio y marco incomparable.

Otros lugares interesantes para ver y que no necesitan de un desvío para visitar es Počitelj, un pueblo junto a la carretera de Mostar a Croacia en el que destacan su fortificación y su mezquita.

Seguro que después de este paseo la región de Herzegovina a más de uno le cambiara la imagen que tenia de Bosnia i Herzegovina en la cabeza. Espero que este post sirva para animaros a todos a visitar este pequeño país lleno de mezcla cultural y de cosas que contar. Disfrutadlo!
Y si en tu viaje a Mostar deseas ciudad ciudades cercanas como Dubrovnik o Kotor, en Montenegro, aqui puedes ver mas: http://macarronlazarillo.blogspot.com/2013/10/guiame-en-dubrovnik.html y  http://macarronlazarillo.blogspot.com/2014/01/bahia-de-kotor-montenegro.html 

domingo, 20 de octubre de 2013

Guíame en Dubrovnik


Le llaman la perla del Adriático, pero más que perla, yo habría buscado algún tipo de piedra para denominarla, porque Dubrovnik eso, piedra. Pero piedra cálida, bonita, limpia, pulida… En un país en el que destaca el azul del Adriático y el verde de sus campos, Dubrovnik aparece como una pequeña cajita de piedra con tejaditos rojos en la que el tiempo parece haberse detenido.

Si quieres conocer Dubrovnik huye de los cruceros. Tener hacer un tour guiado y tener 2 horas libres para visitar la ciudad, no es conocerla. Dubrovnik no es solo ese casco histórico amurallado con tiendas en las que comprar un suvenir. Dubrovnik hay que verla de noche, hay que pasearla al amanecer y hay que disfrutarla sin la invasión de turistas que supone cada crucero que atraca.

Dubrovnik hay que verla desde dentro, pero también desde fuera, desde el mar y desde la montaña, así se aprecia el imposible enclave de la ciudad. Donde las altas y empinadísimas montañas se unen con el mar, ahí, en una pequeña bahía, envuelta y abrazada por sus murallas, ahí está la pequeña y coqueta ciudad de Dubrovnik. Si te dan miedo las alturas, vas a notar muchas mariposas en el estómago si llegas por la carretera del aeropuerto. Un carril en cada sentido en una pared casi vertical que no ha dado para más anchuras… Se agradecen los quitamiedos de la carretera, creedme, igual que se agradece que vaya al volante un croata, uno confía en que este acostumbrado y conozca bien cada palmo…

Lo más recomendable es buscarse alojamiento dentro del casco histórico de la ciudad. Absténganse gente que busque hoteles. Cerca del casco histórico y en el casco histórico, prácticamente no hay de eso. Recomendación: guest houses y apartamentos. De esos hay muchos. Los vas a pagar como si estuvieras pagando un hotel, nada baratos, pero al menos hay variedad donde elegir.
Si quieres reservar con antelación, recomiendo booking.com , en trivago no encontré casi nada esta vez. Si llegas y aun no tienes alojamiento, veras que a las puertas de la ciudad, donde se encuentra la oficina de turismo, suele haber señoras ofreciendo sus apartamentos. Si vais a partir de finales de Septiembre si podéis jugárosla, pero en pleno verano, ni locos, la ciudad esta hasta arriba!! No puedo dejar pasar la ocasión para recomendar Apartment Bakarić. Es un estudio pequeñito pero todo nuevo, muy limpio y cuidado, ubicación inmejorable. La dueña, una chica joven, Dive, era un cielo y nos ayudó muchodjive.bakaric@gmail.com

¿Por qué hay que quedarse dentro del casco histórico a dormir?? Porque no tiene precio disfrutar esa ciudad de noche. Muy recomendable esperar a que todo la masa se vaya y salir a buscar un buen restaurante. Hay calles paralelas a la principal llenas de restaurantes, sobre todo en la parte as alta de la ciudad, es decir, entrando por la puerta principal, en el lado izquierdo. Veréis que destaca el producto del mar. Los precios no son demasiado caros si se tiene en cuenta la localización, el servicio y la calidad de la comida.  

En algunos locales, cafeterías, pubs podréis ver músicos en directo, de todo tipo, desde tocando guitarra hasta el violonchelo. Se encargan no solo de animar  a los que se toman algo, sino de poner banda sonora a la ciudad y a los que por ella pasean. Por la noche sacareis fotos preciosas de los reflejos de las luces en los suelos, algo muy característico de esta ciudad.

La noche y el amanecer son los mejores momentos para esas fotos. No solo porque se captan los reflejos mejor que nunca, sino porque las calles se quedan vacías, sin las oleadas de grupos de turistas.
Igualmente digo que para hacer alguna visita, como por ejemplo subir a las murallas, que rodean toda la ciudad y desde las que tendréis la mejor panorámica de todas, hacedlo tempranito, a las 9 como mucho. Tened en cuenta que muchos cruceros empiezan a bajar a gente a las 8 de la mañana, así que a las 9 muchos esta aun en el tour guiado.

Para aquellos que quieran salir un poco de las visitas normales de turistas, tendrán la oportunidad de alquilarse unas canoas y remar un poquito por los alrededores de la ciudad, tendrán un punto de vista distinto, disfrutando de las transparentes aguas del Adriático y admirando las murallas de Dubrovnik por fuera.
Igualmente puede salir de las murallas y encaminarse hacia el teleférico, en el que subir a la montaña y desde ahí tener otra perspectiva, no solo de la ciudad sino de la costa croata, plagada de cientos de islitas.

La mejor forma de ver esa costa y esas islas es en avioneta, pero es una excursión que no se ofrece en ninguna parte. Yo tuve la gran suerte de poder hacerla. Tuve que moverme bastante, contactar con varias personas en incluso me tuve que hacer miembro del club aeronáutico de Dubrovnik, pero valió la pena. Si estáis interesados, preguntadme.

Además de los alrededores cercanos de la ciudad, desde Dubrovnik podéis hacer excursiones, tanto en ferri como por carreteras. Podéis coger los ferris por vuestra cuenta y visitar otras islas, o podéis buscar excursiones organizadas a lugares relativamente cercanos, como para ir a Mostar (Bosnia) o La Bahía de Kotor (Montenegro). Aqui podeis ver infomacion sobre ambas http://macarronlazarillo.blogspot.com/2013/11/mostar-y-region-de-herzegovina-bosnia-i.html y http://macarronlazarillo.blogspot.com/2014/01/bahia-de-kotor-montenegro.html. Si tenéis poco tiempo y no tenéis la posibilidad de hacer esas visitas por vuestra cuenta, no es mala opción hacerlas en grupo, con las excursiones organizadas que encontraréis allí, aunque lo ideal es que os alquiléis un coche y vayáis por vuestra cuenta, haciendo noche allí.

Ya para terminar, a aquellos que quieran llevarse un regalito típico de la ciudad, recomiendo probar las naranjas escarchadas, dulce, muy original y rico. Lo hacen con otras frutas también.
Si os gusta la joyería, hay cosas muy bonitas de plata, alguna de filigrana, pendientes tradicionales muy bonitos para las mujeres o colgantes en forma de bolas en los que guardar los botones. Siempre gusta tener un detallito propio de cada ciudad, verdad?


Y nada, lo que digo siempre, lo importante es vivir la ciudad, sus noches, sus bares, su gastronomía. Hablad con los croatas, que son gente muy amable. Muchos hablan inglés, sobre todo en Dubrovnik, y estarán encantados de hablaros de su país y de sus costumbres. Dejaos aconsejar en los restaurantes qué comer y qué beber. Sólo un aviso a tener en cuenta, cuidado con los licores “digestivos” de después de comer, de los que os ofrezcan, pedid el dulce, hacedme caso! Por lo demás, fiaros de ellos, son buena gente.  

Espero que estos consejos os ayuden a disfrutar esta bonita ciudad. Y si necesitais mas detalles, ya sabeis que podeis preguntarme mandandome un mensajito. Buen viaje!